El BCE prevé una inflación media del 6,3 % en 2023 y del 3,4 % en 2024, con una tasa que se aproximaría al 2 % a finales de 2024. En consecuencia, la normalización de los tipos del BCE debería iniciarse en ese momento.
Los recientes episodios del mercado bancario (SVB, Credit Suisse, First Republic…) no cuestionan la política monetaria actual.
El jueves 4 de mayo, el Banco Central Europeo (BCE) anunció, por séptima reunión consecutiva, una subida de sus tipos de interés de 0,25 puntos, situando el tipo de la facilidad de depósito en el 3,25 %. Si bien no es todavía el final del endurecimiento monetario en la zona euro, sí supone una desaceleración del ritmo. Así pues, los tipos no estarían llamados a mantenerse altos indefinidamente, según las previsiones de los especialistas (véase el gráfico).

¿Qué inversiones elegir para fijar niveles de tipos elevados manteniendo la disponibilidad de los fondos en un plazo breve?
Una de las soluciones para fijar tipos elevados consiste en optar por depósitos a plazo con tipo de interés fijo y vencimientos largos.
Estos productos son sencillos de implantar y permiten a los inversores inmovilizar su capital durante un periodo determinado. No obstante, este enfoque queda limitado al vencimiento del depósito, lo que significa que los inversores no podrán beneficiarse de una eventual subida de los tipos de interés si esta se prolonga más allá del plazo fijado.
Una solución más adecuada consiste en suscribir contratos de capitalización con una inversión en el fondo en euros de una aseguradora.
El funcionamiento de este tipo de contrato es el siguiente: la aseguradora invierte en bonos de vencimiento largo y garantiza al inversor el 100 % del capital en todo momento, así como la disponibilidad de los fondos en menos de 15 días. Las rentabilidades ofrecidas por estos contratos son generalmente superiores al 4,00 % y deberían aumentar en los próximos años, dado que las aseguradoras incorporan a su cartera bonos a tipo fijo, de vencimiento largo y de alta rentabilidad.
Invertir en el fondo en euros de un contrato de capitalización presenta varias ventajas.
En primer lugar, permite fijar tasas de rentabilidad elevadas durante un periodo prolongado, lo que aporta cierta estabilidad a los inversores. Además, a diferencia de los depósitos a plazo, esta solución ofrece la posibilidad de beneficiarse del potencial de subida de los tipos de interés. Al invertir a través de una aseguradora, los inversores diversifican asimismo su riesgo respecto de las inversiones bancarias tradicionales.
Por último, la liquidez que ofrecen los contratos de capitalización es generalmente mayor que la de los depósitos a plazo, con una disponibilidad de los fondos en menos de 15 días.
Para articular una inversión en un contrato de capitalización, se recomienda acudir a un profesional habilitado. Estos expertos podrán acompañar a los inversores en la selección de contratos adecuados a sus necesidades.
El equipo de Fintis queda a su disposición para acompañarle en la implantación de contratos de capitalización.